11Feb

A todos nos preocupa enfermarnos…¿No es cierto?. Tanto así que podríamos invertir grandes cantidades de dinero en prevenir o mejorar nuestra salud, pues padecer dolencias o restricciones físicas no es la vida ideal que soñamos.

Así como sabemos lo que no queremos (Enfermarnos), debemos conocer lo que nos puede llevar a ello, y los elementos o herramientas con las que contamos y que nos permiten prevenir esos estados de salud nada favorables.

Y…. cuando se trata de buena salud, estabilidad intestinal y equilibrio inmunológico, los Probióticos son los que adquieren el protagonismo, ya que son estos los microorganismos vivos (beneficiosos) que sobreviven a los ácidos estomacales y mantienen el equilibrio dentro de los intestinos. Interesante…

Podemos entonces prevenir muchas enfermedades si mantenemos, cuidamos y prolongamos la vida de estos microorganismos dentro de nuestro sistema digestivo, enfermedades intestinales como alergias alimentarias, gases, intestino irritable, hinchazón… hasta enfermedades autoinmunes y desequilibrios hormonales.

¿Cómo logramos evitar enfermedades intestinales y las que se derivan de estas?

Bien… al hablar de enfermedades intestinales, entra en escena un actor muy importante: Los Prebióticos, los cuales son una increíble fuente de alimento para las bacterias intestinales buenas ya existentes y que les proporcionan la seguridad de continuar creciendo y floreciendo, manteniéndonos saludables.

PREVIOTICOS fertilizantes para tus bacterias estomacales (buenas)

El poder de los prebióticos de alimentar las bacterias buenas en el colón y de apoyar el crecimiento de especies prebióticas la hacen ser la Súper estrella en cuanto a salud se trata.

Recuerda que estimulan el crecimiento de las bacterias, más no contienen ningún organismo vivo.

Por ejemplo, los FOS (Formas de Prebióticos) apoyan el crecimiento de bifidobacterias (bacterias intestinales que colonizan y permanecen) las cuales tienen como función sanar el intestino permeable, lo que conlleva a mejorar la inmunidad, sensibilidad a los alimentos, mejor función cerebral y sangre más limpia.

Naturalmente puedes encontrar una buena fuente de prebióticos en alimentos como:

  • Ajo
  • Achicoria
  • Espárragos
  • Cebollas
  • Plátanos

Estos alimentos contienen una fibra vegetal llamada inulina la cual aumenta el valor nutricional de los alimentos.  

¿Cuándo es recomendable la ingesta de Prebióticos y cuando No?

Es totalmente recomendable consumir alimentos con alto contenido de prebióticos cuando se tiene un ecosistema intestinal relativamente saludable, es decir cuando el nivel de bacterias buenas y malas se encuentran equilibradas en proporción 80% – 90% bacterias buenas y de 10% a 15% de bacterias malas (un poco de bacterias malas mantienen alerta al sistema inmune y son necesarias para mantener un equilibrio intestinal).

Este equilibrio se ve alterado claramente por el uso de antibióticos, antinflamatorios, la ingesta de alimentos modificados genéticamente, con altos contenido de fructosa y aceites hidrogenados.

El estrés crónico y prolongado y un sistema inmunológico debilitado son factores que alteran también este equilibrio y puede invertir incluso la proporción total y radicalmente en un 80% de bacterias malas y solo un10% – 15% de bacterias buenas.

En este segundo caso, donde la cantidad de bacterias dañinas en tu intestino es mayor en comparación a las buenas, se recomienda primeramente controlar estas bacterias en su proporción adecuada, para así poder consumir los alimentos que ayudarán a crecer las bacterias buenas.

No queremos alimentar las bacterias incorrectas así que el momento justo de consumir prebióticos es cuando se tiene un nivel relativamente estable entre bacterias buenas y malas. 

Entérate además que…

Los prebióticos conjuntamente con mejorar la salud digestiva y contribuir a la prevención de enfermedades intestinales, inmunológicas y cerebrales, ayudan y optimizan la absorción de calcio y magnesio, estos minerales tienden a ser deficientes en nuestro cuerpo debido a una dieta desequilibrada y al estrés.

Además, ayudan a nuestro cuerpo a producir ácidos grasos, a que las células recubran el colon, apoyan la expresión genética y la actividad metabolica así como el desarrollo de tejido intestinal y ayudan a reducir el estrés oxidativo.

Como ves, si lo que deseas es mantener una buena salud y prevenir enfermedades, una buena y oportuna ingesta de alimentos naturales ricos en prebióticos bastará para que lo logres.

La combinación entre prebióticos y probióticos resulta la mejor idea y la más sana formula de respaldar tu salud intestinal y el de todo tu cuerpo.

Consigue más información en nuestros siguientes artículos.

Explora y disfruta el maravilloso mundo de estar saludable, alimentándote y viviendo de forma equilibrada.

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